viernes, 17 de agosto de 2007

Agosto 13 2007

Anhelos periodísticos
Más allá del reflejo


Por: Maria del Pilar Jaramillo



Podríamos decir que el periodismo es un espejo en donde se ve reflejada la sociedad, una representación del mundo, una manifestación del ser humano que nace del interés por expresarse y por entender lo que ocurre a su alrededor. La función de este oficio o profesión es mantener la sociedad al tanto de lo que ocurre.

Sin embargo también es claro, o algunas veces no tanto, que el reflejo que se aprecia en el espejo es únicamente eso; un reflejo. Algo que nos transmite sólo una parte de la realidad, en muchas ocasiones distorsionada.

El reflejo narra lo exterior, lo superficial; es importante mencionar que no por esto carece de importancia, pero que para mí es claro que la superficie es una capa y que existen más capaz a las que no debo ignorar.

Por lo anterior considero que los hechos son relevantes pero no lo son todo; son sólo el comienzo de un camino largo y desconocido. Son el inicio pero no el final.
A partir de esto me gustaría como periodista ver más allá del reflejo, que para mí equivale a los hechos, y así poder empezar ha tomar radiografías, electrocardiogramas y resonancias magnéticas de lo que ocurre en la sociedad. Ir más allá y formular nuevas interpretaciones de los procesos socio-políticos, meterse en la piel del entrevistado; llegar a conocer no sólo lo que dice sino también lo que calla, no sólo lo que piensa si no también lo que sueña.

Busco simbolizar un periodismo sensible y humano, un periodismo de mentalidad abierta, que muestre gran respeto y comprensión hacia la diversidad. Que informe, pero que no se dedique exclusivamente a eso si no también a pensar los fenómenos sociales, a hacer análisis profundos que incentiven el cuestionamiento, el pensamiento y los procesos de transformación. Tal vez mi proyecto como periodista sea demasiado pretensioso, pero es “intentando lo imposible que se logra lo posible”.

sábado, 11 de agosto de 2007

Agosto 10 2007
Venta de periódico “El Tiempo”
El grupo Planeta es ahora dueño de más de la mitad de “El Tiempo
Por: Maria del Pilar Jaramillo
Con la venta de un gran porcentaje de las acciones del periódico El Tiempo al grupo Planeta, se esperan importantes cambios en el poder y en la economía colombiana.


La venta de un porcentaje mayoritario del periódico El Tiempo al grupo Planeta tendrá serias repercusiones, pues no se trata simplemente de una negociación que tiene de por medio fines económicos; sino también políticos. Además del impacto que esta transacción puede tener en el campo informativo y editorial; en esto concuerdan dos importantes medios del país, la revista Semana y el periódico El Espectador.
Con la venta del 55% del periódico más importante del país al grupo Planeta, nacen enormes cuestionamientos acerca de por qué se vendió a éste y no al grupo Prisa; que al parecer tenía más afinidad ideológica con El Tiempo y más experiencia en prensa. Una posible respuesta es que el gobierno no estaría dispuesto a que un solo grupo tuviera tanto poder sobre los medios del país, pues Prisa es el propietario de Caracol Radio.
Sin embargo Rafael Santos, co-director de El Tiempo, aseguró en una entrevista otorgada a El Espectador que no hubo una sola llamada o acercamiento personal para inclinar la negociación a favor de uno de los dos grupos.
Pero sí planteó, que a diferencia del grupo Prisa, Planeta les brindaba más seguridad debido a que en las negociaciones se elaboraron cláusulas muy específicas que aseguraban la dirección del periódico en manos de los mismos directores indefinidamente. También éste grupo hizo constar por escrito su respeto hacia una manera de hacer periodismo, lo que evitará cambios abruptos a nivel ideológico y periodístico- agregó Rafael Santos.
Caravana de Gustavo Moncayo

El caminante de la paz tiene toda la atención de los
medios de comunicación y de los ciudadanos del país.
Por: Maria del Pilar Jaramillo

El profesor Gustavo Moncayo cuenta con un gran número de seguidores. Tiene acaparados todos los medios de comunicación, que lo acompañan en cada minuto de su caminata. Además de la prensa, la televisión y la radio; la población civil también ha mostrado su solidaridad, algunos uniéndose a la caminata y otros con un afectuoso recibimiento.
Así ocurrió en julio 30 cuando el profesor Moncayo llegó a Silvania, allí tenían preparada toda una estrategia de seguridad y una bienvenida en la plaza del pueblo.
El profesor Gustavo Moncayo entró a Silvania por el sector Autopista. En Valsaliche lo esperaban policías para protegerlo de la población civil; que se emociona tanto al verlo que se avalancha hacia él, unos pidiendo autógrafos, fotos, besos e inclusive poderlo tocar para así curarse.
Sin embargo Gustavo Moncayo dice que no es que él esté haciendo milagros, sino que la gente tiene fe y lo ve como el mesías del siglo XX. Esta es una de las razones por las que donde quiera que llega es recibido con algo de beber o comer, otras personas le ofrecen obsequios; entre estas personas se encuentra el Alcalde de Silvania, que ofrendó al caminante de la paz un sombrero silvanense y uchuvas cubiertas de chocolate.
Sin importar toda la movilización que ha causado Gustavo Moncayo con su caminata, él dedica tiempo para hablar y acercarse a las personas que lo ven como un héroe nacional. Además de otorgar entrevistas a los medios, también pone atención a estudiantes de periodismo que por interés propio, o porque han sido enviados desde distintas universidades, lo siguen para obtener alguna nota o una entrevista.
A pesar de que en su piel y su mirada se hace evidente el cansancio que le ha producido la extensa caminata, los múltiples compromisos sociales y con los medios, y el poco tiempo que le queda para descansar y recuperarse de su dura jornada; el caminante de la paz conversa tranquilamente con ellos y responde cada una de las preguntas que le son elaboradas, las responde extensamente, incluyendo todos los detalles y sin el más mínimo afán.